Tengo el privilegio de ser el padre de un varón. Dios nos ha dado una gran bendición al entregarnos en nuestra mano tan preciado regalo al tener un hijo.
Una de las cosas que en estos casi tres años de aventura paternal me ha impactado es la atención que mi hijo pone a cada cosa que hago, por ejemplo la música que me gusta escuchar es la que regularmente él me pide que le ponga, cuando estamos a la mesa quiere lo mismo que yo. Cuando me pongo la camisa de mi equipo de fútbol el quiere una que le compramos que es igual a la mía, en fin en gustos y gestos al parecer tengo un “minimi”. Todo lo anterior sin lugar a dudas me llena de mucha alegría pero no puedo dejar de lado la importante responsabilidad que se me ha encomendado, pues cada vez que escucho con su vocecita la frase ”como papito” recuerdo que le estoy modelando. Le modelo en cómo hablo, cómo como, cómo trato a su madre, que escucho o que veo en la TV, sin lugar a dudas una gran misión esto de modelar.
Es probable que muchos de nosotros no hayamos tenido un buen ejemplo en casa y hoy repetimos actitudes o formas de comportarnos aprendidas por lo visto en nuestro seno familiar, sin embargo hoy tenemos la gran oportunidad de tener como modelo a un padre que tiene nota diez en todo… nuestro Padre Celestial.
Desconozco cual sea la realidad de tu vida y quien fue tu mentor o que viviste en casa, lo que puedo asegurar es que teniendo a Dios como modelo a seguir encontraremos con certeza un Padre digno de imitar y esto nos ayudará en nuestro caminar a ser un mejor ejemplo para todos aquellos que vienen detrás y que hoy miran con atención nuestros pasos.
Bitácora 35. ¡ Como papito !
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hola amigo, las palabras sobran, a veces estos comentarios parecen como las aventuras de Robin Hood, que al tirar la flecha siempre daban en el blanco. Seguí así amigo mío
Qué bonito que Dios a través de personas con tanto sentido de realidad, vocación, convicción, admiración nos inspire para conocer sobre su palabra… Joaquín, hoy tengo la oportunidad de conocer este blog y te felicito porque la primera bitácora que leí fue la 35 y me recordé al hermoso hijo (Ramírez Fonseca)que Dios me permitió conocer y disfrutar de tantos momentos… Muchas gracias por la motivación, por la predicación de la palabra y porque ya tengo un blog que me motivará leer… Saludos a la familia…